La pareja de descomunales brutos que conforma este kit actúa como un portón viviente en el corazón de una formación Castelita: cada uno sostiene la mitad de una enorme puerta que sirve de protección a las tropas que avanzan tras ellos. Repelen las cargas enemigas con demoledoras embestidas de sus mazos de guerras mientras los artilleros emplazados en las atalayas que llevan a hombros abren fuego con sus cañones de repetición.