Si Buri Aegnirssen se ha forjado una reputación cazando Tiránidos, Berehk Stornbröw es la perdición de los Orkos. Empuña la Venganza de Kromlôk, un devastador pico-martillo: con la cabeza del martillo destroza vehículos y monstruos a su paso, y con los amplios barridos que hace con el pico deja tras de sí montones de Chikoz abatidos. Es el líder perfecto para encabezar una unidad de Beserkes Cthonianos en la batalla. Y no olvides hacerte con un bote de Ork Flesh para pintar la cabeza que Berehk ha reclamado como trofeo.