En 1970 los gobiernos mundiales tuvieron que afrontar una demanda de energía sin precedentes y centrales eléctricas fueron construidas por doquier para satisfacer dicha demanda. Año tras año la contaminación generada fue incrementando y nadie podía hacer nada para reducirla. Ahora el impacto de esa polución es demasiado elevado y la humanidad reclama nuevas fuentes de energía limpia. Empresas expertas son llamadas a conseguirlo y los gobiernos necesitan esos nuevos proyectos e invertir en su implementación.